Posteado el Febrero 21, 2007 - Categorizado en Arte y Cultura, Atractivos, Gastronomía, México, Turismo
Antecedentes precolombinos
Desde luego que no es posible hablar de una gastronomía mexicana anterior a la llegada de los españoles, puesto que México, como nación, sólo existe desde el siglo XIX. Sin embargo, por milenios se fraguaron, en el territorio que actualmente ocupa el país, las características de lo que actualmente se denomina cocina mexicana (o cocinas).
Durante la época prehispánica, los pueblos indígenas que habitaron el territorio tuvieron una dieta basada principalmente en vegetales. De ellos hay que señalar que hay una especie de trinidad que fue común a muchos de ellos desde por lo menos el año 3000 adC: se trata del maíz, el frijol y el chile. Grandes culturas (las mesoamericanas, y en menor medida, las oasisamericanas) fueron alimentadas materialmente con estos tres frutos de la tierra. Al chile, frijol y maíz se asociaban otras especies de no menor importancia, algunas de las cuales han trascendido su nativo nicho ecológico para convertirse en insumos de las más variadas cocinas. Cabe mencionar al jitomate, el cacao, el aguacate, la calabaza, el nopal, divinizados todos ellos en la figura de Chicomecóatl, nombre nahua de la diosa mesoamericana de los mantenimientos.
Para complementar su alimentación, que ya se ve, fue pobre en proteínas y grasas, los antiguos pobladores de México acudieron a dos estrategias: por un lado, la crianza (en Mesoamérica) de guajolotes (pavo) y xoloitzcuintles (perro); o bien, la caza y recolección de todo tipo de animales, y esto vale para todos los pueblos de América Septentrional. Por ello, en aquellos tiempos cabe buscar los orígenes de ciertos hábitos alimenticios que perduran en la actualidad. Es el caso del consumo de insectos y gusanos (chinicuiles, chapulines, escamoles, jumiles…); reptiles (iguanas, serpientes…) y batracios (ranas, axolotes…); peces (boquerones, charales, pescado blanco…) , mamíferos (ardillas, ratas, tejones, venados…) y aves (chichicuilotas, patos, codornices…). De aquí que en buena parte de México sea frecuente escuchar que Todo lo que corre, nada, se arrastra o vuela, va a la cazuela.
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Posteado el Febrero 21, 2007 - Categorizado en Arte y Cultura, Atractivos, Gastronomía, México, Turismo
La cocina de México reúne tradiciones gastronómicas milenarias de origen indígena, a las que se añadieron, a partir de la Colonia, los aportes de la rica gastronomía española. Si aquí se propusiera el rastreo de todas las influencias que recibió la cocina mexicana, esta introducción se convertiría en una lista de gastronomías nacionales. Baste con señalar que la cocina mexicana no es ajena a las de Asia, el Medio Oriente, el resto de América Latina e incluso, de las cocinas africanas.

No existe un concepto único de cocina mexicana, ya que, aunque se mantienen ciertos ingredientes y tendencias comunes entre la diversidad, se establecen diferencias de región en región, y cada estado mexicano posee sus propias recetas y tradiciones culinarias. Existen ciertas obras de la gastronomía local que se han extendido por regiones más extensas o incluso a nivel nacional. Este es el caso de platillos como la cochinita pibil (yucateca), el mole poblano, el pozole (identificado con Jalisco y Guerrero), el cabrito (neoleonés) y así por el estilo, con una lista inacabable.
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Posteado el Febrero 20, 2007 - Categorizado en Arte y Cultura, Estados, Gastronomía, General, Historia, Jalisco, México, Tradiciones mexicanas
En el
idioma náhuatl “POZOLLI” significa espuma. En efecto, los granos de maíz más grandes y blancos (denominados cacahuazintle o reventón) al hervir se abren como flor y forman una espuma.
Esta forma de cocinar el maíz es prehispánica y, según relata Fray Bernardino de Sahagún en su HISTORIA GENERAL DE LAS COSAS DE LA NUEVA ESPAÑA, durante las fiestas en honor del dios
Xipe, a
Moctezuma se le enviaba un pozole con un muslo de algún muchacho prisionero y sacrificado.
En nuestros tiempos, el pozole es platillo difundido en casi todo el país, los más famosos son los de
Jalisco,
Michoacán,
Tepic,
Colima,
Guanajuato (
Ciudad de Guanajuato)
y
Guerrero. Entre los que se destacan, desde luego, el pozole blanco que es el básico, de donde se derivan los demás.
Se sirven en muchos restaurantes, se preparan en todas las casas, y hay infinidad de pozolerías en pueblos y ciudades.
Los parranderos aseguran que es remedio infalible para curar las crudas, y es un clásico para la hora del “tornaboda”, de madrugada, al terminar la fiesta nupcial.
Antes de ser cocinado, el maíz debe ser limpiado y descabezado. Existen varias técnicas para ello, a un kilo de maíz se mezclan 50 gms. de cal; se pone a fuego vivo con 5 litros de agua hasta que suelte el hervor, se remueve muy bien con un palo de madera, se retira de la lumbre y se deja toda la noche.
Al día siguiente, sobre un canasto extendido y bajo un chorrito de agua fría, el maíz se restriega para que suelte su piel. Luego se quita la cabecita a cada grano.
Fuente: mexico.udg.mx
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Posteado el Febrero 16, 2007 - Categorizado en Actualidad, Gastronomía, Historia, México, Noticias, Turismo
El pimiento picante, que adereza millones de platos en todas las culturas, es una especia de origen ecuatoriano y la más antigua del planeta, según un estudio que le atribuye una edad aproximada de 6 mil 100 años.
El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Calgary, en Canadá, y de la Universidad de Misuri en EEUU, rastreó la primera evidencia del uso doméstico y de la propagación de los pimientos picantes, chiles en América, en nuestra gastronomía.
El rastreo de este famoso condimento, que tiene una gran cantidad de variaciones, especialmente en México, se llevó a cabo a partir microfósiles de almidón recuperados, piedras, sedimentos y recipientes de cerámica para cocinar.
Al parecer, los procesos culinarios no eliminan todos los rastros de los pimientos, por lo que los restos de los recipientes en los que éstos se cocinaron, permitieron a los investigadores determinar el origen de este alimento.
Fuente: www.eluniversal.com.mx
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Posteado el Febrero 13, 2007 - Categorizado en Actualidad, Atractivos, Estados, Gastronomía, General, México, Noticias, Oaxaca, Turismo
Por: Iván Mejía

Empresario mexicano ofrece la gastronomía oaxaqueña a los angelinos y ya factura tres millones de dólares al año
Cuando Fernando López emigró de su natal Oaxaca, México, hacia Estados Unidos en 1993, sobrevivió vendiendo casa por casa productos alimenticios de su tierra natal.
Hoy es dueño de cuatro restaurantes La Guelaguetza, especializados en gastronomía oaxaqueña.
“Al venir acá, no venía con la idea de hacer negocios”, dijo López, de 46 años, pero pronto descubrió que la comida oaxaqueña casi no se conocía en California “y que la gente añoraba su comida, pero no tenía dónde ir a comerla”.
López proviene de una familia campesina de 12 hermanos, del pueblo de Matatlán, Oaxaca, donde todos aprendieron a hablar español cuando comenzaron a estudiar la primaria. Su idioma natal es el dialecto zapoteca.
En México estudió el bachillerato en el Colegio Mormón Benemérito de las Américas, en el Distrito Federal. Al no poder costear sus estudios superiores regresó a trabajar en el campo a Oaxaca, donde se casó y tuvo cuatro hijos.
“Pero con [el gobierno de Carlos] Salinas de Gortari todo se fue abajo, se duplicaron las deudas y hasta le quitaron los ceros al billete”, afirmó López. “Ahí fue cuando muchos quedamos en la calle y por eso decidí emigrar”.
En Los Ángeles fue a la escuela a aprender inglés y, para generar un ingreso, iba de puerta en puerta en Koreatown —donde la comunidad oaxaqueña es grande— ofreciendo quesillos, tortillas, carne y una variedad de insectos comestibles que viven en los maizales, llamados chapulines.
El primer negocio “fue un puesto como de tacos, podría decir; pero era de tlayudas (tortillas grandes con frijoles, mole y queso) en la esquina de Normandie y calle 8″. Pasado un buen tiempo supo que a dos cuadras vendían un local pequeño, ideal para vender comida.
“Mi hermana dijo que tenía unos ahorros, lo compramos y así comenzamos con cinco mesitas y desde el primer día fue un éxito”, recordó el empresario.
Fuente: www.laopinion.com
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